Carolina Blanco Vargas

Carolina Blanco Vargas

09
Octubre

 Hoy en día, la falta de comunicación genera conflictos que se pueden evitar con solo tener espacios para escuchar a los demás, para compartir criterios y entendernos. Cuando hablamos de escucha activa, nos referimos a la habilidad que tenemos de poner atención a los demás, a ese mensaje que nos comunican cuando buscan la oportunidad de expresarnos lo que piensan y sienten, poniéndonos en el lugar de la otra persona.

Muchos de nosotros oímos lo que nos expresan, pero no escuchamos realmente las palabras de los demás. Tengamos presente que oír es percibir el sonido solamente, pero escuchar va más allá porque implica paciencia, compromiso, respeto, esfuerzo, empatía, disposición, atención, además de tener presente el lenguaje no verbal, ya que este puede decir más de lo que pensamos y lastimar los sentimientos de quien nos está expresando sus ideas y emociones.

Cuando mostramos una escucha activa mantenemos contacto visual con los demás, una sonrisa que transmite motivación e interés por lo que están hablando, una postura de respeto donde no se evidencie distracción, molestia o aburrimiento.

Es importante que, cuando estemos escuchando a otra persona, evitemos juzgar, minimizar lo que nos cuentan, interrumpir a quien nos habla, imponer nuestras ideas, mostrar actitud de aburrimiento, distracción o desinterés, ya que la persona está acercándose por confianza, porque requiere apoyo y necesita hablar.

Si no tenemos la habilidad de escuchar a las personas, pero queremos hacer nuestro esfuerzo para mejorar, busquemos alternativas que nos orienten. Veamos algunos consejos.

  1. Concentrarse en la persona que nos confía una situación, mostrar interés con una actitud receptiva tanto física como emocional, es decir, no estar con el celular, con la computadora, o con otro distractor.
  2. Tener empatía y amor hacia el otro, entender la situación que está pasando.
  3. Manifestar una mente abierta, comprensiva y de respeto hacia esa comunicación, a pesar de que nuestras creencias sean diferentes, ya tendremos tiempo para hacer ver nuestro criterio al respecto, más aun si nos solicitan un consejo o punto de vista.
  4. Ser paciente y esperar el momento adecuado para que podamos hablar y dar nuestro criterio al respecto; es importante no interrumpir, ya que no fluirán las ideas como la persona desea.
  5. Durante la conversación es valioso que reforcemos el diálogo con palabras, frases o gestos que demuestren la atención que ponemos, por ejemplo: “Bien. Excelente. Esto que cuentas debe ser algo muy bueno para ti. Suena interesante, etc.”.
  6. Es básico que resumamos para demostrar que se comprendió lo expresado o bien que se necesitan más aclaraciones al respecto, por ejemplo decir “Lo que entiendo es que…, Es correcto que…, ¿Es verdad esto de…?, Entonces te sentiste…”
  7. Las soluciones se deben analizar, por tanto no ofrecer alternativas a la ligera, basadas en experiencias personales, ya que todos tenemos diferentes herramientas y personalidades. Es bueno llegar a acuerdos en común, consultar los recursos que se tienen y partir de ellos para guiar.
  8. No etiquetar, esto no ayudará a que la persona cambie, sino que generamos más barreras para que se exprese.
  9. Buscar el momento adecuado y el lugar para escuchar al otro; si estamos enojados o frustrados, la comunicación puede ser tensa, incómoda e incluso no afloran las palabras para ayudar, por ello, requerimos de armonía para transmitir confianza y apertura.
  10. Nunca rechazar las emociones de los otros, esto es sumamente importante, todos necesitamos ser escuchados y comprendidos, aun cuando los demás piensen diferente.

 

Licda. Carolina Blanco Vargas

 Psicóloga. Para consultas: 8846-7110

Correo: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla.

09
Agosto

La pandemia de covid-19 ha generado en todos nosotros grandes retos, adaptaciones conductuales, familiares, personales y laborales de gran impacto, tanto positivos como negativos. Dentro de los cambios más fuertes que enfrentamos está la virtualización, la incorporación casi total del empleo de tecnología, del aprendizaje forzoso al uso de plataformas, de estrategias donde no solo requerimos concentración en las funciones desempeñadas, sino también tener espacios para el descanso físico y mental, el compartir con los seres queridos, atender todas las responsabilidades, entre otros. 

27
May

La salud mental incluye nuestro bienestar y equilibrio emocional, psicológico y social. Afecta la forma en que pensamos, sentimos y actuamos cuando enfrentamos la vida. También ayuda a determinar cómo manejamos el estrés, nos relacionamos con los demás y tomamos decisiones. 

07
May

Muchas veces callamos tantas cosas negativas que, sin darnos cuenta, nos vamos ahogando y cargando hasta que dejamos de encontrar soluciones, las emociones se vuelven poco significativas, y hasta olvidamos que estas son la causa de la ansiedad, del estrés o la depresión que tenemos. El reprimir provoca malestares físicos, emocionales, espirituales que hacen que la vida se torne aburrida, cansada, y de angustia diaria.