Carolina Blanco Vargas

Carolina Blanco Vargas

31
Octubre

Cuando hablamos de afecto, nos referimos a la necesidad humana básica donde cualquier persona busca un sentido de pertenencia y de fraternidad, es decir, que exista confianza, respeto, aceptación incondicional, empatía y autenticidad (congruencia con lo que se piensa, se dice y se hace).

16
Julio

Existen muchas formas de generar abusos emocionales en las personas, probablemente en alguna etapa de nuestras vidas hemos sido víctimas de ello. Dentro de esos abusos está lo que conocemos hoy en día como Gaslighting, que es una estrategia de manipulación que se utiliza a propósito para hacer sufrir y aprovecharse de otros, obteniendo beneficios de la persona a la que estamos provocando daño. Es caracterizada por una manipulación sutil y peligrosa, donde la víctima comienza a dudar de su percepción, maneja mucha ansiedad, se confunde e incluso puede deprimirse, ya que necesita tener aprobación de los demás y evitar situaciones conflictivas, creyendo que el error es suyo aunque no sea así.

24
Junio

Cada uno de nosotros ha tenido su desarrollo según la manera en cómo nos han creado nuestros padres. Los valores, las costumbres, los límites, las oportunidades, entre otras, marcan nuestros comportamientos presentes y futuros.


Desde que somos pequeños, vamos teniendo motivaciones ambientales, familiares o personales que nos estructuran el aprendizaje, y nos proporcionan las herramientas para aprender a adaptarnos a los distintos espacios de desenvolvimiento, ya sea la escuela, colegio, universidad, trabajo, hogar, barrio, iglesia, etc.

Conforme nos desarrollamos físicamente, nuestro pensamiento y emociones van adquiriendo de la misma forma un avance en el desarrollo, obtenemos capacidades para organizarnos con toda la información nueva que nos llega a la mente, desechamos las ideas que ya no funcionan para nosotros y aprendemos a incorporar cariño, amor, comprensión, enojo, frustración, y muchos otros sentimientos.

Por ejemplo, puede que un niño pequeño vaya entendiendo que es bueno tener amigos y compartir con ellos sin discriminación ni egoísmo, o que suceda lo contrario y sea egoísta, distante, retador, poco comunicativo e inclusive con dificultades en la escuela por los conflictos grupales o la frustración académica.

En un adolescente pueden surgir posibles cambios de humor, crisis de identidad, frustraciones por no lograr lo que se proponen, enfrentamientos con figuras de autoridad por no tener apertura en los límites y en la aceptación de consecuencias por los actos. En otros casos sucede que el joven es entregado a los amigos, es buen estudiante, un hijo respetuoso, sabe tomar decisiones, ha madurado poco a poco aun con las dificultades que puede tener en la vida, suele ir teniendo éxito en sus proyectos académicos y ni qué decir del manejo emocional y de seguridad que muestra.

Al entrar a la etapa adulta, muchos nos sentimos plenos, satisfechos por lo que se ha logrado hasta el presente con proyectos profesionales, laborales y familiares que nos han dado una estabilidad y confianza. Sin embargo, es importante agregar que no todos los seres humanos se encuentran tan positivos con el estilo de vida que tienen en estos momentos; algunos quisieron estudiar y tener un trabajo estable y no ha sido posible por la falta de oportunidades o de disposición personal; otros sienten que su vida familiar se ha desboronado por malas decisiones, por no tener compromiso personal o por errores de los demás miembros familiares, y miles de motivos que van generando crisis que nos ayudan a madurar o, por el contrario, nos han estancando y sentimos miedo de intentarlo, o las fuerzas se acabaron y no desarrollamos ni buscamos más potencial o valor para salir adelante.

Debemos hacer una pausa en el camino, revisarnos y preguntarnos: ¿Me siento realmente pleno y feliz como soy, con mis oportunidades, con mis seres queridos y mis proyectos personales, o, por el contrario, siento que mis esfuerzos no han valido la pena, que soy un fracasado, que mi vida está llena de amargura, de desesperación, siento un estancamiento profundo en mis aspectos laborales y peor aun, en mis emociones y prefiero distanciarme de los demás para no “dar lástima, para no ser una carga”. Analicemos si parte de mis actitudes son por falta de responsabilidad, si es porque me estanqué en alguna etapa de mi vida y no tuve las herramientas básicas para aprender, o no maduré como tenía que suceder a pesar de las pruebas que se han manifestado en mi camino. Muchos por ejemplo tenemos comportamientos de niños y adolescentes siendo adultos de 40 años o más. ¿Cómo damos testimonio a hijos con el tema del respeto, de la entrega, de la amistad, del compromiso, entre otros, si nosotros mismos no lo tenemos. Existen hijos que parecen más los padres, se invierten los papeles porque no somos capaces de asumir, de cambiar y de enfrentar. Hagamos un esfuerzo por analizar qué debo mejorar, a qué me comprometo para ser feliz, tener sabiduría y, lo más importante, sentirme productivo e integral.

Licda. Carolina Blanco Vargas

Psicóloga. Para consultas: 8846-7110

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla.

 

 

 

sdsdsdfdfdf

18
Marzo

Muchos de nosotros en alguna etapa de la vida hemos sufrido situaciones de dolor, de tristeza e inclusive de fuertes depresiones. Pero qué es lo que sucede en los seres humanos que unos logran salir adelante, y tienen la capacidad de adaptarse a los momentos adversos y de estrés, y otros por el contrario sufren en gran medida, que necesitan ayuda profesional, consejos de seres queridos y medicamentos para tener un poco de tranquilidad.