09
Octubre

 Hoy en día, la falta de comunicación genera conflictos que se pueden evitar con solo tener espacios para escuchar a los demás, para compartir criterios y entendernos. Cuando hablamos de escucha activa, nos referimos a la habilidad que tenemos de poner atención a los demás, a ese mensaje que nos comunican cuando buscan la oportunidad de expresarnos lo que piensan y sienten, poniéndonos en el lugar de la otra persona.

Muchos de nosotros oímos lo que nos expresan, pero no escuchamos realmente las palabras de los demás. Tengamos presente que oír es percibir el sonido solamente, pero escuchar va más allá porque implica paciencia, compromiso, respeto, esfuerzo, empatía, disposición, atención, además de tener presente el lenguaje no verbal, ya que este puede decir más de lo que pensamos y lastimar los sentimientos de quien nos está expresando sus ideas y emociones.

Cuando mostramos una escucha activa mantenemos contacto visual con los demás, una sonrisa que transmite motivación e interés por lo que están hablando, una postura de respeto donde no se evidencie distracción, molestia o aburrimiento.

Es importante que, cuando estemos escuchando a otra persona, evitemos juzgar, minimizar lo que nos cuentan, interrumpir a quien nos habla, imponer nuestras ideas, mostrar actitud de aburrimiento, distracción o desinterés, ya que la persona está acercándose por confianza, porque requiere apoyo y necesita hablar.

Si no tenemos la habilidad de escuchar a las personas, pero queremos hacer nuestro esfuerzo para mejorar, busquemos alternativas que nos orienten. Veamos algunos consejos.

  1. Concentrarse en la persona que nos confía una situación, mostrar interés con una actitud receptiva tanto física como emocional, es decir, no estar con el celular, con la computadora, o con otro distractor.
  2. Tener empatía y amor hacia el otro, entender la situación que está pasando.
  3. Manifestar una mente abierta, comprensiva y de respeto hacia esa comunicación, a pesar de que nuestras creencias sean diferentes, ya tendremos tiempo para hacer ver nuestro criterio al respecto, más aun si nos solicitan un consejo o punto de vista.
  4. Ser paciente y esperar el momento adecuado para que podamos hablar y dar nuestro criterio al respecto; es importante no interrumpir, ya que no fluirán las ideas como la persona desea.
  5. Durante la conversación es valioso que reforcemos el diálogo con palabras, frases o gestos que demuestren la atención que ponemos, por ejemplo: “Bien. Excelente. Esto que cuentas debe ser algo muy bueno para ti. Suena interesante, etc.”.
  6. Es básico que resumamos para demostrar que se comprendió lo expresado o bien que se necesitan más aclaraciones al respecto, por ejemplo decir “Lo que entiendo es que…, Es correcto que…, ¿Es verdad esto de…?, Entonces te sentiste…”
  7. Las soluciones se deben analizar, por tanto no ofrecer alternativas a la ligera, basadas en experiencias personales, ya que todos tenemos diferentes herramientas y personalidades. Es bueno llegar a acuerdos en común, consultar los recursos que se tienen y partir de ellos para guiar.
  8. No etiquetar, esto no ayudará a que la persona cambie, sino que generamos más barreras para que se exprese.
  9. Buscar el momento adecuado y el lugar para escuchar al otro; si estamos enojados o frustrados, la comunicación puede ser tensa, incómoda e incluso no afloran las palabras para ayudar, por ello, requerimos de armonía para transmitir confianza y apertura.
  10. Nunca rechazar las emociones de los otros, esto es sumamente importante, todos necesitamos ser escuchados y comprendidos, aun cuando los demás piensen diferente.

 

Licda. Carolina Blanco Vargas

 Psicóloga. Para consultas: 8846-7110

Correo: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla.

09
Agosto

La pandemia de covid-19 ha generado en todos nosotros grandes retos, adaptaciones conductuales, familiares, personales y laborales de gran impacto, tanto positivos como negativos. Dentro de los cambios más fuertes que enfrentamos está la virtualización, la incorporación casi total del empleo de tecnología, del aprendizaje forzoso al uso de plataformas, de estrategias donde no solo requerimos concentración en las funciones desempeñadas, sino también tener espacios para el descanso físico y mental, el compartir con los seres queridos, atender todas las responsabilidades, entre otros. 

27
May

La salud mental incluye nuestro bienestar y equilibrio emocional, psicológico y social. Afecta la forma en que pensamos, sentimos y actuamos cuando enfrentamos la vida. También ayuda a determinar cómo manejamos el estrés, nos relacionamos con los demás y tomamos decisiones. 

07
May

Muchas veces callamos tantas cosas negativas que, sin darnos cuenta, nos vamos ahogando y cargando hasta que dejamos de encontrar soluciones, las emociones se vuelven poco significativas, y hasta olvidamos que estas son la causa de la ansiedad, del estrés o la depresión que tenemos. El reprimir provoca malestares físicos, emocionales, espirituales que hacen que la vida se torne aburrida, cansada, y de angustia diaria. 

25
Marzo

Debemos tener presente que las circunstancias en la vida pueden llegar a convertirse en una oportunidad para crecer, y abrirnos puertas a nuevos caminos y desarrollar deseos y metas internas. 

24
Noviembre

A inicios de año, siempre pensamos en nuestras metas, proyectos, deseos, ilusiones y mucho más, no solo desde el área personal, sino también en los ámbitos familiares, académicos o profesionales, laborales, espacios sociales para compartir con los amigos y compañeros en general. Surgen emociones profundas de qué voy a hacer para que el año que comienza sea diferente, que marque en la vida para bien, que podamos mejorar aspectos que se requieren trabajar y que por alguna razón no fue posible en etapas anteriores. 

10
Noviembre

 

La ansiedad es una reacción emocional de adaptación, anticipación y normal ante eventos de resultado incierto que imaginamos como amenazantes, o ante situaciones ante las cuales pensamos que no tenemos recursos suficientes para afrontarlas.

También puede ser una reacción útil para ser más eficientes en la tarea que pretendemos realizar. Por ejemplo, un nivel de ansiedad moderado puede hacer que trabajamos más eficazmente, o que aprovechemos más el tiempo que tenemos.

Algunas de las sensaciones físicas que una persona puede presentar, ante un evento ansioso,  son la aceleración del ritmo cardíaco y respiratorio, opresión en el pecho, tensión muscular, sudoración de las palmas de las manos, aumento en la temperatura, malestar en el estómago, mareos, temblor en las manos y las piernas, dilatación de las pupilas, palidez facial, hormigueo o náuseas.

Por otro lado, se manifiestan problemáticas a nivel emocional y cognitivo como presencia de nerviosismo, angustia, pensamientos negativos, ideas obsesivas, problemas de concentración, dificultad para tomar decisiones, irritabilidad, inseguridad, susceptibilidad y algunas preocupaciones excesivas.

Es notorio que a nivel conductual se sufran cambios producto de la ansiedad, por ejemplo, los bloqueos, la rigidez, la dificultad para expresarse o actuar, tener cambios en la alimentación y en el sueño, no poder establecer relaciones sociales asertivas y evitar situaciones.

Debemos prestar atención a cada una de las consecuencias de esta problemática, ya que podríamos tener más complicaciones a futuro, como la poca tolerancia a la frustración, problemas en el estado de ánimo, afectación en la cotidianidad, incapacidad de interactuar con los demás, deterioro de la autoestima, o no poder realizar actividades personales, laborales o académicas, ya que surgen sentimientos de incapacidad.

Cada persona maneja la ansiedad de forma diferente y particular, sin embargo, podemos tomar en cuenta ciertas recomendaciones para bajar un poco los niveles e ir poco a poco teniendo estabilidad. Dentro de ellas tenemos:

  1. Hacer ejercicios físicos, de relajación, respiración o yoga.
  2. Trabajar en los pensamientos que generan la ansiedad por medio de un registro.
  3. Aumentar la autoestima.
  4. Desahogar y exponer las preocupaciones, dudas o sentimientos.
  5. Aprender a actuar y afrontar las dificultades, no evitarlas.
  6. Planificar y ocupar el tiempo.
  7. Interpretar los problemas como desafíos y no amenazas.
  8. Dormir bien, establecer un horario para descansar.
  9. Tener una alimentación sana y equilibrada y tomar mucha agua.
  10. Buscar ayuda profesional.

Recuerda que a pesar de lo negativo, la ansiedad también nos prepara para:

Luchar, enfrentar o atacar el posible peligro o problema.

Huir del posible peligro o amenaza.

Evitar las situaciones aversivas o temidas.

Dar herramientas o conocimientos para enfrentar riesgos y acceder a nuestros objetivos.

 

Licda. Carolina Blanco Vargas

Psicóloga. Para consultas: 8846-7110

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla. 

03
Septiembre

La motivación es la clave para entender por qué los seres humanos son perseverantes buscando ciertos logros; es la “palanca” que mueve las conductas, la que permite provocar cambios y crecimientos en la vida, teniendo presente que no todos los días son igualmente activos, pero debemos persistir en las metas hasta ver resultados y llegar a la realización. 

05
Julio

Entendemos como concepto de inteligencia emocional aquella habilidad que tienen las personas para sentir, entender, expresar, controlar y modificar sentimientos y emociones, tanto personales como de otras personas. Esta inteligencia incluye motivación, perseverancia, empatía y adaptación. Gran parte de las decisiones de nuestra vida diaria son influenciadas por las emociones, aunque no nos demos cuenta.

Dentro de la inteligencia emocional la persona posee un conocimiento emocional de sus sentimientos y emociones, reconociendo la influencia que tiene su estado anímico en su comportamiento. También se evidencia un autocontrol, es decir, una actitud donde podemos analizar las emociones y no dejarnos llevar por ellas de forma ciega y que nos lastime.

22
Marzo

Los valores son parte de la identidad de todo ser humano, son una guía del comportamiento cotidiano. Según el patrón de crianza que tenga cada persona, así se va creando una escala de valores que se ponen en práctica de acuerdo con la decisión personal, cuando somos más conscientes de las actitudes y de la manera en cómo enfrentamos las situaciones de la vida.

Cuando cada uno de nosotros actúa por los valores lo hacemos por conviccción y la creencia que tengamos, aun si otras personas piensan diferente, o no están de acuerdo con nuestro punto de vista.

De acuerdo con la importancia que tenga en nuestra vida cada persona o actividad realizada, así será el valor que le pondremos en la escala personal, es decir, si para mí es más importante la opinión de los demás y no mi satisfacción, le daré un valor más significativo a lo que expresen las otras personas, y así será con muchos ejemplos; la diferencia la marcará la coherencia que tenga entre lo que digo y hago poniendo como primer criterio mis valores.

Si realizamos una lista de los valores existentes, sería muy amplia; sin embargo, es importante mencionar algunos como referencia, ya que son la base para poder relacionarnos en los distintos ambientes, y también, nos hace refrescar los que necesitamos tener presentes en el diario vivir, a pesar de ser criticados por otros.

Tenemos la honestidad, es decir, somos auténticos y coherentes, no mostramos diferentes caras, sino que se respeta la verdad, sea o no agradable para otros.

La responsabilidad que implica que asumimos las obligaciones que tengamos, poniendo cuidado a las decisiones y posibles consecuencias sin dejar que otros asuman nuestros errores o funciones específicas.

La sinceridad que tiene relación con la expresión libre sin tener que fingir lo que no somos, teniendo cuidado en no perjudicar a los demás; la sinceridad va construyendo la confianza, pues es un instrumento importante para mostrar a otros la franqueza y transparecia que tenemos.

A muchos se nos dificulta poner en práctica lo que conocemos como tolerancia. Este valor se basa en aceptar con madurez y voluntad las opiniones de los otros, a pesar de que son distintas a las nuestras, no descalificamos ni somos indiferentes.

La comunicación, el respeto y el compañerismo van de la mano, y se tornan indispensables para poner en práctica otros valores, que son igual de necesarios para la convivencia personal y con las otras personas.

El no etiquetar, no suponer, el no tener prejuicios, entre otros, son parte del respecto y compañerismo, además el no aplicar esas situaciones groseras, permite que la comunicación se base en principios y no en hipótesis.

Existen otros valores, por ejemplo, el compañerismo, el aprendizaje, la solidaridad, la superación, que son igualmente significativos en nuestras vidas, y que deben ponerse en práctica hasta donde sea posible en nuestras actitudes diarias; sin embargo, cada uno de nosotros es quien decide la actitud y la manera de comportarse frente a las personas, las oportunidades, las dificultades o las responsabilidades, decidimos si asumimos o evadimos, siempre y cuando intentemos tener un vínculo armonioso con quienes tengamos al lado, y realicemos un esfuerzo por sentirnos plenos asumiendo el compromiso y analizando la pregunta: ¿Cuáles valores pongo en práctica para ser cada día una mejor persona? Será que necesito replantearme algunas ideas, proyectos o decisiones, o por el contrario, estoy estable con lo que siento, pienso y actúo.

 

carolina2

 

carolina1

 

Licda. Carolina Blanco Vargas

Psicóloga. Para consultas: 8846-7110

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla.

12
Febrero

Cuando mencionamos la palabra histeria probablemente se nos venga a la mente imaginar a una persona gritando, perdiendo el manejo de sus impulsos y capacidad de razonamiento, como dicen otros “alguien como volcán explotando y echando chispas”. Pero será que un ser humano con histeria es precisamente eso, y está tan acostumbrado que ya vive con ese patrón de comportamiento. Veamos algunos detalles importantes.

La histeria puede tener varias definiciones o connotaciones, por ejemplo puede catalogarse como un estado de ánimo que altera a la persona llegando a un nivel de bloqueo tal, que requiere de unos minutos para retomar la calma ante la situación que provocó esta actitud. También se puede relacionar con un estado de nervios pasajero provocado por factores estresantes, temores, fobias, preocupaciones, como lo puede ser por ejemplo que un ser humano sea sometido a enfrentar una fobia (temor a las alturas o un animal particular), esto puede provocar un momento traumático generando que la persona se altere, se sofoque, grite, incluso se desmaye por no soportar el evento.

Por otro lado, tenemos la histeria que busca manipular a los demás con el objetivo de convertirse en víctima creando falsas expectativas en su entorno, y así obtener lo que desea sin importar el dolor causado, más aun cuando se ven amenazados por errores cometidos y que deben asumir consecuencias al respecto.

En algún momento de la vida, hemos tenido cerca a una persona histérica a la que llamamos dramática, y puede ser que efectivamente sea exagerada y no requiera de nuestra atención, pero también se dan casos donde ese amigo, compañero o familiar, tiene un problema fuerte que va más allá de un ataque de histeria o de un drama para llamar la atención.

Para entender un poco más la histeria analizada no como un drama, sino como un problema, es esencial tener claridad de algunos inconvenientes que se presentan en la salud de la persona; entre ellos están: la pérdida de memoria, problemas al respirar, dolor muscular y de articulaciones, molestias de cabeza, en ocasiones incapacidad para caminar, ataques de pánico, mareos, vómitos o diarrea, problemas digestivos, alteraciones visuales, fatiga, entre otros; así también a nivel emocional se presenta depresión, estrés, reír o llorar sin motivos, ansiedad y/o preocupaciones.

No se tiene claridad de que sea un solo factor el que influya en la aparición de la histeria, pero se asocia con el estrés, las situaciones emocionales extremas, las experiencias traumáticas, la depresión, los miedos, fobias y preocupaciones fuertes, la falta de aceptación, ansiedad, repetición de patrones y otros.

No existen medidas preventivas, o bien curativas, para la problemática de la histeria, pero sí ciertas recomendaciones para considerar en caso de tener algunos comportamientos evidentes y que ayuden en el autocontrol. Dentro de estas tenemos los ejercicios de relajación y meditación, ejercicio físico, hablar con personas de confianza, mantener la mente ocupada, escribir cuando no se tiene el control de algo para desahogarse; en casos muy severos, buscar ayuda de profesionales para que proporcione herramientas más estables, y analice el caso particular, ya que todos son diferentes y las razones que provocan la aparición de la histeria varían entre uno y otro.

Tengamos presente que si la histeria que mostramos es por manipulación, es importante tomar conciencia, madurar, asumir responsabilidades y consecuencias, trabajando las otras áreas débiles. Todo cambio por más pequeño que sea, marca avances y ayuda a ver la vida desde otro punto de vista, a pesar de los problemas que se presenten en el camino.

 

 sicologia

 

*Licda. Carolina Blanco Vargas

Psicóloga. Para consultas: 8846-7110

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla.

29
Diciembre

Todos tenemos nuestra autoestima, nuestros proyectos para seguir y una forma de ser particular. Existen personas con una gran humildad y transparencia, que a pesar de ser profesionales, plenos, con grandes trabajos, bienes materiales, y muchísimas características deseables por otros, no dejan de tener su esencia marcada por valores y respeto a los demás. Sin embargo, por otro lado están las personas arrogantes, que tienen una imagen de sí mismos engreída, prepotente, que se sienten superiores a todos y desprecian, humillan y ofenden a quienes tienen a su lado, sin importar si lastiman o violentan los derechos. 

Página 1 de 2

Categorias

Calendario

« October 2021 »
Mon Tue Wed Thu Fri Sat Sun
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Nosotros

Siguenos en:

Siguenos en nuestras redes sociales

FacebookTwitterYoutube